Team · Irene Rodríguez

Para quien no te conozca, ¿Quién es Irene Rodríguez?

Soy ingeniera informática, madrileña y me encanta estar en la montaña. Paso demasiado tiempo sentada delante de una pantalla, el coche es mi medio de transporte habitual… creo que esto ha incentivado ese afán por recorrer senderos y descubrir mejores vistas. Nunca hubiera apostado por llegar a tener estos sentimientos respecto al deporte y la montaña. Conocidos de mi infancia no me reconocerían, ¡nunca he sido una chica deportista! Ahora, hacer deporte se ha convertido en una necesidad. ¡Hasta tengo un blog por este motivo! en él podéis conocerme mejor si tenéis ganas de cotillear: http://www.irenetrail.wordpress.com. Si queréis leer algo más directo sobre cómo “correr” (y el deporte) cambió la forma en la que veo la vida, recomiendo 2 de mis primeros post: “5 años descubriéndome” y “Correr me ha enseñado… otra forma de vivir”.

¿Cuáles son tus orígenes en el mundo del deporte?

¡De lo más simple! empecé a trabajar y necesitaba moverme un poco después de todo el día sentada frente al ordenador. Me apunté a un gimnasio para ir a clases dirigidas (spinning, aerobic, step…). Un día me animé a subirme a la cinta de correr para ver qué tal era eso (podéis imaginar el panorama), después me convencieron para que probara a correr en la calle y así hacer deporte al aire libre en vez de en el gimnasio… y eso sí que me enganchó. Pero duré menos de un año , mi musculatura no estaba desarrollada, así que la rodilla no aguantaba el impacto del asfalto (condropatía rotuliana). Tras un año de parón y rehabilitación, empecé de nuevo… pero vi que no era capaz de correr sin recaer. Entonces me propusieron otro cambio: la montaña. Y…aquí estoy, “ irenetrail ”, ¡desde entonces, no quiero pisar el asfalto!.

Al margen de entrenar, ¿cómo es tu día a día?

Pues creo que no voy a interesar a nadie… jajaja. A parte de entrenar, tengo una vida corriente: trabajar, labores domésticas (que no pueden eludirse), sacar de paseo a mi bulldog francés “Tiza”… y tras esto no me queda mucho tiempo para la vida social que querría, la verdad. El poco tiempo que me queda libre en un día normal suelo emplearlo en revisar RRSS, leer sobre nutrición o deporte, pensar en qué ruta haré ese fin de semana o escribir análisis sobre material deportivo que pruebo.

¿Puedes contarnos cómo es una “semana tipo” tuya en cuanto a entrenamientos y día a día se refiere?

Lo normal es que descanse totalmente 1 día o 2 a la semana, depende de la carga del resto de días, de si me siento más cargada muscularmente o de si ese fin de semana voy a competir, por ejemplo. Los otros 5-6 días suelo dividirlos en 1 ó 2 de gimnasio, 1 ó 2 de bicicleta de carretera, 1 de correr por tierra (pero sin complicaciones) y otro de montaña, que a veces es técnico y ando más que corro y otros busco terreno menos técnico para correr un poco más. Un ejemplo de semana podría ser:

L: Descanso.
M: Rodaje con algún cambio de ritmo entremedias.
X: Gimnasio.
J: Bici suave, no muy largo.
V: Descanso.
S: salida a la montaña.
D: Bici, más largo e intentando esforzarme más que el jueves.

La bici de carretera es algo con lo que no llevo mucho tiempo y aún me cuesta, tengo ritmos muy lentos y no puedo hacer tiradas demasiado largas, pero es un complemento ideal para seguir entrenando el fondo sin generar impacto en las articulaciones.

¿Cuál es tu “entrenamiento estrella”?

No tengo un entrenamiento estrella… pero sí podría decir cuándo disfruto más: cuando dispongo de una mañana entera para subir a la montaña. Poder dedicar 3-4-5 horas, sin presión; corriendo, andando, haciendo fotos… tan solo con una ruta como objetivo y (a poder ser) con unas condiciones meteorológicas que acompañen para que no haya que sufrir por demasiado frío o demasiado calor.

Deportivamente hablando, ¿de qué te sientes más orgullosA y cuál ha sido tu peor momento?

De lo que más orgullosa me siento es de no haber abandonado la idea de que podía correr a pesar de no tener las mejores condiciones para ello . Cuando el médico te dice que con condropatía rotuliana lo peor que puedes hacer es correr y correr es lo único que quieres hacer… Y cuando pones todo de tu parte, te haces plantillas, cambias de zapatillas, vas al gimnasio, estiras… ¡todo lo que te digan! y tampoco mejoras mucho, pues es duro. Pero mira, poco a poco (y con mis limitaciones, jajaja) puedo correr. Controlando mucho los Km. y la carga, alternando con otros deportes, pero puedo disfrutar de la montaña y de participar en carreras de fondo. Mi peor momento intento olvidarlo, no es bonito sacarlo… pero responderé. Creo que el Trail de Peñalara (65km) del 2016. El año anterior había sido mi primer ultra y me salió mejor de lo esperado. Acabé muy entera, con un tiempo buenísimo (al menos, para mí) y al año siguiente quería probar a forzar un poco más, a mejorar ese tiempo con la experiencia del año anterior (apretando cuando sabía que podría, no parándome tanto tiempo en los avituallamientos para hacerme fotos con mis padres…jajaja) pero desde prácticamente el principio, las cosas no fueron bien. En el Km 15 empezaron los dolores en la cadera, era un dolor articular y las bajadas largas y por pista me hacían mucho daño. En los llanos, que es
donde podría haber recuperado tiempos, no podía correr, iba cojeando intentando encontrar el paso que menos me doliera… pero era imposible. Hasta Peñalara aguanté un poco los tiempos, incluso en Cotos iba con ritmos para bajar fácil 20 min el tiempo de 2015. Pero ya era mucho dolor acumulado, los últimos 15 km fueron andando, con un constante paso de corredoras que me adelantaban, casi todos los que pasaban me preguntaba si estaba acalambrada por cómo era mi movimiento al andar… la impotencia de querer correr y no poder duele mucho. Y encima, esta vez no eran sólo las rodillas. Llegué a meta porque soy un poco testaruda, pero lo pasé realmente mal, físicamente y mentalmente. Aún me duele…

¿Qué le pides al futuro?

Seguir disfrutando del deporte y seguir teniendo ilusión como la tengo ahora por todo lo que rodea a este mundo. Me quedo con la gente (y amigos) que he conocido (¡y seguiré conociendo!), el estilo de vida y filosofía que practican muchos de ellos, la capacidad de superación que ves, las sonrisas tras llegar a una meta, la fuerza que es capaz de sacar una persona motivada por retos personales que no aportan más que su propia realización. Realmente he cambiado mi estilo de vida y mi forma de ver muchas cosas… sólo quiero seguir creciendo como deportista, como persona y (¡por favor!) que no haya demasiadas lesiones…porque haberlas, las habrá. Sé que es parte del juego.

Cada vez somos más conscientes de la importancia que tiene la nutrición en el deporte; ¿qué valor tiene para ti? ¿La cuidas especialmente?

Muchísimo valor. Sin una nutrición adecuada el motor no funciona. Puedes hacer deporte sin cuidarla, seguro, pero depende de las intensidades a las que practiques dicho deporte, una nutrición inadecuada puede ser foco de lesiones, de enfermedades (porque el sistema inmunitario esté débil) e incluso origen de desmotivación. Hay que aprender a darle al cuerpo lo que necesita porque esto facilitará su trabajo cuando le requiramos un esfuerzo. Con la nutrición adecuada podemos tenerlo siempre a punto para un nuevo entrenamiento, para rendir en una prueba de fondo o una de potencia. Las necesidades cambian mucho según el objetivo, por eso es muy importante conocerse y tener claro qué queremos hacer. Diría que lo normal es que nos lleve varios años encontrarnos cómodos con qué y cuándo comemos cada cosa. Por eso leo tanto sobre nutrición. No tiene nada que ver lo que comía hace 5 años, hace 3, hace 1… he evolucionado mucho y creo que en el buen camino, aunque aún siento que me queda mucho por aprender de mis necesidades. Aún no tengo la máquina controlada. Es muy positivo dejarse aconsejar por gente que lleva más tiempo que tú con el deporte como forma de vida y, si puedes, trabajar con un nutricionista deportivo que te asesore en base a tus objetivos y entrenamientos diarios. La nutrición es parte de esto y es otra inversión más que haces para disfrutar al máximo. Igual que te compras las zapatillas adecuadas para correr por asfalto o por tierra, es importante saber qué tomar antes de entrenar, durante, después… es otra pieza del puzzle.

Por último, ¿cuál es tu producto estrella?

Bueno… otra pregunta difícil… ¡Cada uno tiene su momento! Por ejemplo, el Energy Carbo Charge Cake está riquísimo y es una gran opción para desayunar cuando no tienes mucho tiempo para hacer la digestión antes de comenzar la actividad. Y si la actividad es de fondo, a pulsaciones medias, me lo llevo en trozos más pequeños y también me sirve para comer durante. Aunque, sin duda, para tiradas largas me quedo con las barritas Energy Fruit, la de sabor Wild Mixed Berries, me encanta especialmente. Cuando necesito energía de forma más inmediata uso las barritas TriforZaBar y, si me va a costar comer, tiro de TriforZa Energy en formato bebida o de algún Energy Gel (aunque he de decir que no suelo tomar geles).

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